Abre tu página en el celular, no en el computador. Así la ve la mayoría de tus clientes.
- Tarda en cargar. Si cuentas más de tres segundos antes de ver algo útil, mucha gente ya se fue.
- No se entiende qué vendes en 5 segundos. El primer pantallazo debe decir qué haces, dónde y cómo contactarte.
- El WhatsApp está escondido. Si hay que bajar hasta el final para escribirte, pierdes mensajes.
- No sabes cuántos te escriben desde ella. Sin medición no hay forma de saber si la página sirve.
- No apareces en tu barrio. Busca en Google tu servicio y tu barrio. Si no sales, tu ficha de Google necesita trabajo.
Si te identificas con dos o más, arregla eso antes de invertir en anuncios: pagarías por traer gente a una página que no convierte.